Mi Opinión Sobre el Lema de la Semana Mundial del Parto Respetado: “El Poder de Parir está en Ti”

“El Poder de Parir Está en Ti”: Este fue el lema utilizado en la Semana Mundial del Parto Respetado de este año. Lo comparto porque me ha gustado y al leerlo me he puesto a pensar mucho en que el “poder” de parir se puede ver desde dos puntos de vista: físico y psicológico. Desde el punto de vista físico, en teoría el cuerpo de la mujer está diseñado para crear vida dentro de él y para traer al mundo a ese bebé sin algún tipo de intervención externa. Obviamente habrá casos EXCEPCIONALES en los que esto no sea posible, pero son así EXCEPCIONALES!. Desde el punto de vista psicológico (el cual en mi opinión influye muchísimo en cómo se desarrollará el parto), creo que actualmente las mujeres nos enfrentamos a muchas ideas, miedos, poco apoyo en los hospitales y clínicas para poder llevar un parto lo más natural posible (siempre se dice lo más natural posible cuando lo natural debería ser, en mi opinión, la regla y no la excepción).

Siempre se ve el parto como algo doloroso, y hablando con mujeres embarazadas te das cuenta de que la mayoría tiene mucho miedo al dolor y toman las decisiones desde ese miedo. Con respecto al personal de los hospitales y clínicas, no pienso que actúen de mala fe pero pienso que están preparados para tratar el parto como una enfermedad y no como un proceso totalmente natural. En lugar de estar como espectadores viendo que todo vaya bien, están preparados es para intervenir y al final un acontecimiento que debería ocurrir con total tranquilidad, con la madre relajada, en un lugar donde se respete su privacidad, ocurre es en un lugar donde entran y salen personas a cada rato, donde te generan más miedo sobre lo que vendrá (el dolor), donde te inyectan medicamentos para acelerar el proceso cuando no es siempre necesario, te rompen la bolsa para acelerar también y todo esto termina convirtiendo el parto en una experiencia totalmente alejada de lo que en realidad debería ser si se dejara a la naturaleza y al cuerpo de la mujer hacer eso para lo cual está preparado. Lo más increíble es que de las mujeres que pasan por estos procedimientos la mayoría no siente que fue tratada de forma inadecuada porque no tienen suficiente información o porque prefieren dejar las decisiones en manos de otros pero si nos podemos a revisar cómo han sido sus partos, casi siempre hubo algo que puede ser considerado violencia obstétrica. Cuando estuve en el curso prenatal (en mi segundo embarazo), las que ya habían tenido hijos contaban historias de sus partos que a cualquier primeriza que las estuviera escuchando le generaría ansiedad: una contaba que por tener la epidural no podía pujar bien y tuvieron que utilizar fórceps y esto genero un desgarro muy grande y no pudo sentarse como por dos meses, otra contaba que estaba rodeada como por diez personas (estudiantes) y al momento del tacto vaginal todos se lo hicieron (¿cómo puede una mujer estar a gusto y relajada en estas condiciones?), ella hubiese podido negarse pero no lo sabía y además durante el parto estás en un estado muy vulnerable, no quieres estar discutiendo con nadie. Otra decía que quería moverse durante las contracciones pero le habían puesto una vía en el brazo y unos monitores que no le permitían moverse, terminó teniendo que pedir epidural. Otra contaba que le inyectaron oxitocina y las contracciones eran demasiado dolorosas y a pesar de que no quería al final pidió que le pusieran la anestesia y al momento de pujar tampoco pudo hacerlo bien y terminó todo con fórceps, episiotomía y mucho malestar en el postparto. No quiero decir con todo esto que las intervenciones no sean a veces necesarias pero sí estoy convencida de que se abusa mucho de ellas y de que no se respeta a la mujer, a su derecho de elegir (sin presiones ni incomodidades) cómo quiere vivir su parto porque al final, los protagonistas en todo esto son dos: la madre y su bebé.

Todo esto lo digo basándome en lo que he investigado, hablado con otras madres que me han contado sus experiencias y sobretodo en mi propia experiencia (después publicaré un artículo contando la experiencia de mis dos partos: uno por cesárea y otro vaginal, y por qué decidí empoderarme y tomar las riendas en el segundo.

Pero a pesar de todo esto pienso que el poder de parir SÍ está en todas nosotras, solo que tienes que informarte, adueñarte de tu parto, mentalizarte y visualizar qué es lo que quieres, tomar tus decisiones sin miedo, sin basarte en las malas experiencias de los demás, entendiendo cuales son los pros y contras para ti y tu bebé de cada decisión y sabiendo que tu cuerpo está diseñado para eso, que él y tu bebé saben cómo parir, que hay muchísimas mujeres que te pueden hablar de experiencias maravillosas de partos placenteros, partos sin dolor. Busca ver esos testimonios y conéctate con eso y de esta forma, pienso que puedes lograr tener el parto que quieres y darte cuenta de que SÍ: “El poder de parir está en ti”

Con cariño,

María