La Importancia de la Respiración Durante el Parto

En el curso prenatal estuvimos hablando sobre la importancia de la respiración durante el parto, la cual cumple un papel muy importante.

Hemos hablado sobre lo importante que es respirar “eficientemente” para mantenernos oxigenadas y también a nuestro bebé. Además el concentrarnos en la respiración nos ayudará a relajarnos y hacer más llevadero el dolor de las contracciones. La matrona siempre dice: “el dolor va a estar, la cuestión es como tú decides afrontarlo”.

Yo no he vivido un parto natural pero si pienso que tenemos la capacidad de hacernos más llevaderos los momentos de dolor. Siempre me ha gustado hacer ejercicios de respiración, es algo que siempre relaja, es una forma de concentrarnos para meditar. Sin duda es algo súper importante a tomar en cuenta durante el parto al que tanto miedo a veces le tenemos por el dolor que se supone que generará en nosotras.

En el curso hemos hablado de varios tipos que se pueden poner en práctica según el momento en que nos encontremos: respiración abdominal, recomendada para las contracciones, que consiste en tomar el aire por la nariz inflando el vientre y expulsarlo lentamente por la boca; respiración inferior o jadeo, recomendada para controlar las ganas de pujar durante la fase de expulsión, que consiste en tomar el aire e irlo expulsando por la boca en pequeñas ráfagas como jadeando.

En fin, existen distintas técnicas y supongo que cada quien encuentra la que le funciona. Lo importante es tratar de mantenernos lo más relajadas posible y no dejar que el miedo o el dolor altere los niveles de oxitocina y adrenalina necesarios para que todo “fluya mejor”. También me parece importante conectarnos con la idea de tener un parto tranquilo, relajado, pienso que la mente es poderosa y podemos decidir desde donde afrontar el parto: desde el miedo o desde el hecho de asumir que tu cuerpo está diseñado para parir y no te va a generar un dolor que no puedas soportar, así lo veo yo. Así que por los momentos a practicar la respiración.

María