Menos es Más

Hay un tema que desde hace años empezó a llamarme la atención, y es que creo que en algún momento me llegué a sentir agobiada por todas las cosas materiales que tenía. Este tema como se imaginarán es el minimalismo.

Si!, yo, una compradora compulsiva como, empecé a sentir que tenía más cosas de las que podía manejar y a la vez sentía que siempre hacía falta algo más, y es que el sistema está diseñado para que nos sintamos así, como vacíos de cierta forma y que llenemos ese vacío comprando más cosas. Yo (y estoy segura de que muchos otros también) no usaba ni la cuarta parte de lo que tenía.

Pero en fin, cuando empecé a leer sobre minimalismo y cómo éste podía cambiarnos la manera en que vivimos y de cierta forma hacernos sentir mejor con nosotros mismos decidí probarlo y empecé por la parte más obvia: la ropa.

Saqué más de la mitad de lo que tenía y me di cuenta de que había cosas que no había usado una vez.

Me quedé solo con lo que realmente usaba (y algunas cosas que me costaba soltar). Empecé a pensar que convertimos nuestras casas en depósitos de cosas que no usamos porque a veces ni nos acordamos de que tenemos. Nos llenamos de tantas cosas que los espacios se nos quedan pequeños, y no es que son pequeños a veces, es que tenemos muchísimo más de lo que necesitamos y realmente usamos.

Después seguí con las cosas de la casa, papeles, y así, poco a poco he ido reduciendo la cantidad de cosas y quedándome solo con lo que realmente me gusta y es útil para mi. Parece mentira, pero desprendernos de tanta cosas innecesarias es liberador (por lo menos lo ha sido para mi).

Seguiré compartiendo sobre este tema más adelante.

Con cariño,

María