Parto sin Epidural

En estos días ando solo pensando en esta experiencia que ha sido tener un parto totalmente natural. Lo intenso, doloroso y a la vez maravilloso que ha sido poder vivir plenamente esta experiencia, sentir cada contracción, cada sensación. Cuando decidí tener un parto sin epidural no sabía exactamente lo que me esperaba, tenía un poco de ansiedad pero a la vez me emocionaba el hecho de vivir esta experiencia para la cual estamos preparadas todas las mujeres. En mi caso decidí estar en casa el mayor tiempo posible (sobretodo porque pensaba que en el hospital tratarían de intervenir de alguna forma). Las contracciones empezaron siendo muy leves (sentía como un dolor menstrual suave) y cada vez se fueron haciendo más intensas tanto en dolor como en duración. Empezaron a las 5 de la mañana y decidí ir al hospital a las 7 de la tarde aproximadamente. Llegamos a esa hora aproximadamente y a las 9:54 nació Julieta. Fue todo súper rápido desde que llegue al hospital, ahí me trataron muy bien (a veces nos hacemos ideas basándonos en las experiencias de los demás), nadie intervino en mi proceso. Solo estuvieron ahí para apoyarme. Se trata también un poco de estar mentalizada y decidida en cómo quieres TÚ llevar el proceso, informarte para sentirte más segura con tus decisiones. De verdad he salido pensando que soy capaz de todo, nuestro cuerpo es maravilloso. Y es que así somos las mujeres: fuertes, capaces sólo tienes que confiar en ti y dejar los miedos de lado y permitirte vivir esta experiencia tan increíble, intensa, maravillosa y transformadora que es la de crear vida dentro de ti y traer a esa personita al mundo.